Si tienes claustrofobia y necesitas una resonancia magnética, es normal que la idea de entrar en un ‘tubo’ genere ansiedad. Muchas personas interrumpen la prueba o necesitan medicación porque el espacio cerrado de los equipos convencionales les resulta difícil de tolerar. En algunos pacientes con claustrofobia intensa puede ser necesario recurrir a medicación ansiolítica o sedación para poder completar la exploración.
La buena noticia es que existen alternativas. La resonancia magnética abierta de alto campo está diseñada para reducir la sensación de encierro sin renunciar a la calidad del estudio.
Un diseño que ayuda a controlar la ansiedad

A diferencia de los equipos tradicionales, el sistema abierto permite una visión panorámica de 270 grados. Esto significa que el paciente no queda completamente rodeado por la máquina y puede mantener contacto visual con el exterior en todo momento.
Este enfoque está alineado con las recomendaciones de la Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM), que subrayan la importancia de minimizar el estrés del paciente para mejorar su experiencia durante la prueba.
Además, investigaciones publicadas en revistas como European Radiology han observado que los diseños más abiertos mejoran la tolerancia de la prueba en personas con tendencia a la claustrofobia y, en muchos casos, permiten realizar el estudio sin necesidad de sedación. Este beneficio es especialmente relevante en población infantil, donde la ansiedad puede dificultar la exploración, como se explica en la resonancia magnética en niños, así como en personas con mayor sensibilidad al entorno, como ocurre en la resonancia magnética en autismo o hipersensibilidad sensorial.
Cuando el paciente se siente más tranquilo, le resulta más fácil permanecer quieto durante los 7 a 20 minutos que suele durar la exploración. Mantener la estabilidad durante ese tiempo es fundamental para obtener imágenes claras y evitar repeticiones innecesarias.
Además, en el centro ubicado en el Hospital Vithas Pardo de Aravaca (Madrid) es posible estar acompañado por un familiar durante la prueba si se necesita, algo que puede aportar una mayor sensación de tranquilidad durante la exploración.
En IRMA contamos con más de 10 años de experiencia en resonancia magnética abierta de alto campo y con un equipo especializado en la realización de estudios en pacientes con claustrofobia.
¿Se pierde calidad por ser abierta?
Una duda frecuente es si una resonancia abierta ofrece la misma precisión que una cerrada. Los sistemas de alto campo abiertos permiten obtener imágenes detalladas en un entorno más amplio, manteniendo la fiabilidad diagnóstica y mejorando la comodidad del paciente.
Resultados claros en 72 horas
Reducir la ansiedad también implica acortar la incertidumbre. El informe médico está disponible en un plazo de 72 horas, lo que permite que el especialista valore los resultados y decida los siguientes pasos de manera ágil.
El centro cuenta con especialistas en radiodiagnóstico con amplia experiencia clínica tanto en el ámbito público como privado, lo que garantiza una interpretación rigurosa de las imágenes.
En definitiva, tener claustrofobia ya no significa renunciar a un diagnóstico preciso. Hoy existen opciones pensadas para que la experiencia de la resonancia sea más humana, segura y llevadera.
Fuentes y rigor científico
SERAM (Sociedad Española de Radiología Médica): estándares de confort y humanización en radiodiagnóstico.
European Radiology: “Impact of open-bore and open-configuration MRI on patient anxiety and claustrophobia: a clinical review”.