El escáner y la resonancia magnética son pruebas diagnósticas no invasivas que permiten la identificación de diferentes patologías. Aunque su objetivo es el mismo, funcionan de forma muy diferente. En este post te explicamos sus principales diferencias.

Como punto de partida, el escáner o TAC (Tomografía Axial Computarizada) permite obtener imágenes del interior del organismo por medio del uso de rayos X.

Características de la resonancia magnética

 Por el contrario, el funcionamiento de la resonancia magnética se basa en la aplicación de un pulso de radiofrecuencia a un tejido sometido a un campo magnético. De forma paralela, una antena receptora recoge una señal débil de los tejidos y la transforma en una imagen. En todo el proceso no interviene radiación de ningún tipo, por lo que no tiene este tipo de inconvenientes que sí tiene el TAC.

La resonancia magnética cada día dispone de mayor aplicaciones e indicaciones siendo la técnica más fiable para el diagnóstico de prácticamente toda la patología excepto la pulmonar donde claramente la TC es superior y para valorar ciertas características del hueso. Pero ya desde hace años la RM ha demostrado una superioridad en la caracterización de todo tipo de lesiones de partes blandas

Diferencias ente el TAC y la resonancia magnética

 Además de su funcionamiento, encontramos otras diferencias entre el escáner y la resonancia magnética.

  • Tiempo de la prueba diagnóstica: el escáner o TAC tiene una duración más corta que la RM, que puede durar entre 15 y 40 minutos según la parte del cuerpo a analizar y las necesidades del paciente.
  • Calidad de imagen: la resonancia magnética permite obtener imágenes más definidas y con mayor lujo de detalle teniendo mayor capacidad de caracterizar la composición de un tejido. Si no hay prisa para obtener el diagnóstico, puede ser un mejor recurso para valorar el estado de salud del paciente.
  • La RM produce mucho ruido mientras que la TC es silenciosa
  • Con la RM hay que tener especial cuidado con materiales ferromagnéticos que podrían interferir con la imagen y en el caso de dispositivos implantados tipo marcapasos, desfibriladores, etc, el iman de la resonancia puede interferir en su correcto funcionamiento.

Equipo y características técnicas

Tradicionalmente, otra de las diferencias la encontrábamos en que el equipo del escáner podía ser más cómodo para los pacientes. El TAC al igual que la resonancia presentan una configuración en dónut o tubo, con la diferencia de que el tubo del TAC es muy corto y unido a exploraciones de poca duración, raramente producen claustrofobia o ansiedad. Muy al contrario que ocurre con los equipos de RM que al ser normalmente un tubo estrecho y largo y que requiere tiempos de exploración largos, con bastante frecuencia producen sensación claustrofobia en los pacientes.

Existen nuevos equipos de resonancia magnética abierta en donde la persona tiene una visión completa de su exterior y puede permanecer acompañada en todo momento. Esto favorece su comodidad y reduce el nerviosismo o ansiedad que puede generar la prueba para quienes nunca han pasado por este procedimiento. Además, cuanto más tranquilo y quieto permanezca el paciente, mayor calidad tendrán las imágenes obtenidas y más certero será el diagnóstico.

En el centro de Imagen Resonancia Magnética Abierta (IRMA) disponemos de un equipo de Resonancia de última generación que aúna un iman de alto campo con una configuración abierta, especialmente indicados para personas que sufren sensación de angustia dentro de un espacio cerrado, personas con sobre peso y niños, generalmente más intranquilos durante la realización de las pruebas diagnósticas. Estos dispositivos garantizan la misma calidad de imagen que los equipos cerrados de resonancia magnética, ofreciendo una mejor experiencia a los pacientes.

Similitudes entre el TAC y la resonancia magnética

 Por otro lado, las principales similitudes entre ambas pruebas las encontramos en la preparación previa del paciente para que la obtención de imágenes sea un éxito. En este sentido, según las indicaciones del profesional sanitario que solicite la prueba, puede ser necesario aplicar al paciente un contraste intravenoso para resaltar ciertos aspectos, como por ejemplo los vasos sanguíneos o ciertas características que permitan diferenciar más adecuadamente el tipo de lesión que se está estudiando

El contraste más habitual en resonancia es el gadolinio, que se expulsa por la orina mientras que en el TAC son sustancias que contienen yodo. Aparte de las reacciones alérgicas que son más frecuentes en los contrastes derivados del yodo, también estos pueden producir efectos adversos como nauseas, calor, sabor metálico… Especial cuidado hay que tener en el uso de contrastes en pacientes que sufran enfermedad renal. Para evitar complicaciones, se interroga a los pacientes sobre posibles alergias y problemas renales que puedan afectar a su correcta eliminación del organismo. Además, si hay que aplicar un material de contraste, en las dos pruebas se suele pedir a los pacientes que acudan sin haber comido o bebido nada durante las 6 horas previas.

Contraindicaciones del escáner vs resonancia magnética

Se desaconseja la utilización de la TC en embarazadas puesto que las radiaciones ionizantes han demostrado que pueden producir malformaciones en los fetos. La RM sin embargo se puede utilizar con seguridad en 2º y 3º trimestre.

Cada vez los equipos de TC utilizan menor radiación para conseguir estudios de mayor calidad y resolución. Pero el hecho de que utilice radiaciones ionizantes y sus posibles efectos secuendarios obliga a justificar la necesidad de este tipo de exploraciones frente a otras que al no utilizar radiaciones ionizantes son inocuas (Resonancia Magnética y ecografía). Por regla general se utilizan para el estadiaje sistémico y seguimiento de tumores, y resulta una técnica muy útil en urgencias por su disponibilidad y rapidez de adquisición que permite obtener imágenes de todo el cuerpo en pocos minutos y esa cualidad es muy importante cuando hay mucha prisa por establecer un diagnóstico.

La Resonancia magnética podría interferir en el funcionamiento de dispositivos electrónicos implantados como marcapasos, desfibriladores, bombas de infusión de medicamentos etc. Por otro lado algunos materiales quirúrgicos se pueden calentar o mover al someterse a un campo magnético por lo que es fundamental que facilite a las personas que se van a hacer cargo de su prueba de RM todo ese tipo de información.

A pesar de sus diferencias, el escáner y la resonancia magnética son pruebas que se complementan entre sí y que aportan a los profesionales sanitarios información detallada sobre la salud del paciente. La elección de una u otra dependerá del contexto del paciente y siempre teniendo en cuenta que es preferible utilizar la prueba más inocua.