Para muchas personas con movilidad reducida que van a realizarse una resonancia magnética, su principal preocupación no es sólo la prueba en sí, sino cómo colocarse sin dolor o dificultad. Transferirse desde una silla de ruedas, mantener una postura cómoda o adaptarse a un espacio estrecho puede generar ansiedad incluso antes de llegar al centro médico. En los sistemas convencionales, el acceso frontal a un equipo cilíndrico puede convertirse en una barrera física añadida que dificulta el posicionamiento para personas con rigidez articular, lesiones de columna o dolor crónico.
Hoy existen alternativas diseñadas específicamente para mejorar esta accesibilidad. Una de ellas es la resonancia magnética abierta de alto campo que ofrece IRMA (Instituto de Resonancia Magnética Abierta), ubicado en el Hospital Vithas Pardo de Aravaca (Madrid). En este centro, el diseño del equipo facilita el acceso y reduce significativamente las dificultades asociadas al espacio, permitiendo que la tecnología se adapte al paciente y no al revés.
Cuando el diseño del equipo marca la diferencia
Los equipos cerrados tradicionales suelen obligar al paciente a realizar movimientos precisos para deslizarse dentro de un espacio reducido, lo que resulta especialmente complejo cuando existe una limitación motora severa. La resonancia magnética abierta ofrece una visión panorámica de 270 grados, eliminando las barreras laterales que suelen generar sensación de confinamiento. Esta arquitectura facilita el acceso desde una silla de ruedas o una camilla, permitiendo un posicionamiento más natural y menos forzado.
Este planteamiento está plenamente alin
eado con las recomendaciones de la Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM), que destacan que el confort y la correcta colocación del paciente no son solo cuestiones de bienestar, sino elementos esenciales para realizar una exploración segura, eficaz y con la máxima calidad diagnóstica.
Comodidad y estabilidad durante la exploración
Durante una resonancia magnética es fundamental permanecer inmóvil para obtener imágenes claras y evitar repeticiones. Cuando una persona con movilidad limitada adopta una postura incómoda, es posible que aparezcan pequeños movimientos involuntarios debido al dolor o a la fatiga muscular. El diseño ergonómico de los equipos abiertos permite adaptar la posición de las extremidades y reducir la tensión física durante los 7 a 20 minutos que suele durar la exploración.
Esta mejora en la ergonomía influye directamente en la estabilidad del paciente, como han analizado diversas publicaciones en el Journal of Magnetic Resonance Imaging. Al minimizar el estrés físico, el paciente colabora de forma más natural, lo que ayuda a obtener imágenes de calidad desde el primer intento.
Accesibilidad sin perder precisión
Es importante aclarar que una resonancia abierta no implica renunciar a la resolución de imagen. En IRMA utilizamos sistemas de alto campo que permiten obtener resultados detallados, garantizando la fiabilidad diagnóstica que necesitan los especialistas para valorar correctamente la prueba en áreas como traumatología, neurología o rehabilitación.
Además, el paciente puede estar acompañado por un familiar o cuidador durante el proceso, lo que aporta una tranquilidad adicional muy valorada en casos de gran dependencia.
Situaciones similares pueden darse en pacientes con mayor volumen corporal, donde el espacio también es un factor clave, como se explica en la resonancia magnética en personas con obesidad o mayor volumen corporal.
Resultados en 72 horas
La accesibilidad también implica eficiencia en los tiempos de respuesta. El informe médico está disponible en un plazo de 72 horas, para que el especialista pueda valorar los resultados y planificar el tratamiento o la rehabilitación sin demoras innecesarias.
La movilidad reducida no debe ser un impedimento para acceder a un diagnóstico de calidad. Hoy la tecnología permite ofrecer una experiencia más cómoda, segura y verdaderamente inclusiva.
Fuentes y rigor científico
La información de este artículo se apoya en recomendaciones y publicaciones especializadas en diagnóstico por imagen y accesibilidad sanitaria, entre ellas:
Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM): estándares de confort y posicionamiento del paciente.
Journal of Magnetic Resonance Imaging: estudios sobre ergonomía del equipo y tolerancia del paciente.
Disability and Health Journal: investigaciones sobre accesibilidad del equipamiento médico en personas con discapacidad motora.